Camboya es sinónimo del complejo de templos más grande del mundo, pero su territorio ofrece mucho más: un lago cuyo tamaño se multiplica por cinco con las lluvias monzónicas, pueblos enteros construidos sobre el agua y templos en los que la selva ha devorado literalmente la arquitectura de piedra.
Angkor Wat
Construido en el siglo XII como templo hindú y más tarde convertido en santuario budista, Angkor Wat es el monumento religioso más grande del mundo, rodeado por un foso de 190 metros de ancho que simboliza el océano cósmico de la mitología hindú. El amanecer sobre sus cinco torres, reflejadas en los estanques frente a la entrada principal, es una de las imágenes más fotografiadas de todo el sudeste asiático.
Angkor Wat al amanecerAngkor Thom y los rostros de Bayon
La antigua capital de Angkor Thom alberga el templo de Bayon, famoso por sus más de 200 rostros tallados en piedra sobre 54 torres, que algunos historiadores atribuyen al propio rey Jayavarman VII y otros a Avalokiteshvara, el bodhisattva de la compasión. Independientemente de a quién representen, la sensación de ser observado desde todos los ángulos, con las caras sonriendo con calma entre la selva, es única entre los templos de la región.
Rostros de Bayon, Angkor ThomTa Prohm, el templo devorado por la selva
A diferencia de otros templos de Angkor, que han sido restaurados, Ta Prohm se dejó deliberadamente en el estado en que la jungla lo reclamó durante siglos de abandono: raíces gigantescas de árboles de seda (Tetrameles nudiflora) y higueras estranguladoras se entrelazan con los muros de piedra, en algunos puntos sosteniéndolos y en otros derrumbándolos. Se hizo mundialmente conocido tras aparecer en la película «Lara Croft: Tomb Raider».
Ta Prohm, el templo devorado por la selvaEl lago Tonlé Sap
El lago más grande del sudeste asiático cambia de tamaño de forma más dramática que casi cualquier otro del mundo: en la estación seca cubre unos 2.700 km², pero durante el monzón, cuando el río Tonlé Sap invierte su curso y fluye hacia el lago en lugar de alejarse de él, su superficie se multiplica hasta cinco veces. Comunidades enteras viven en pueblos flotantes o sobre pilotes que se ajustan a ese cambio estacional del nivel del agua.
Pueblo flotante, Tonlé SapLas islas de Koh Rong
Frente a la costa de Sihanoukville, el archipiélago de Koh Rong ofrece playas de arena blanca y fina, bosques tropicales todavía poco desarrollados y uno de los fenómenos más buscados de la costa camboyana: el plancton bioluminiscente, que al remover el agua de noche produce destellos azules, visibles especialmente en noches sin luna.
Koh RongCuándo ir
La estación seca (noviembre-abril) es la mejor época para visitar los templos de Angkor, con menos humedad y cielos más despejados, aunque marzo y abril pueden ser muy calurosos. El Tonlé Sap tiene su momento más espectacular justo tras el pico del monzón (septiembre-noviembre), cuando el lago alcanza su máxima extensión. Las islas de Koh Rong se disfrutan mejor entre noviembre y mayo, evitando la temporada de lluvias.
Conclusión
De Angkor Wat al lago Tonlé Sap, pasando por templos devorados por raíces gigantes y playas con plancton bioluminiscente, Camboya ofrece una combinación de historia monumental y naturaleza que la convierte en uno de los destinos más completos del sudeste asiático.
Ciudades principales de Camboya
Nom Pen, la capital, se asienta en la confluencia de los ríos Mekong y Tonlé Sap. Siem Reap es la ciudad más visitada del país por ser la puerta de entrada a Angkor Wat, el mayor complejo religioso del mundo. Battambang, con arquitectura colonial francesa, conserva un ritmo de vida mucho más rural y tranquilo que las dos ciudades anteriores.
