Israel reúne en un territorio diminuto una variedad geográfica fuera de toda proporción: el punto más bajo de la Tierra, desiertos de roca rosada, una costa mediterránea de playas doradas y montañas verdes en Galilea. En pocas horas de viaje se puede pasar del mar al desierto y de ahí a un lago de agua dulce bajo el nivel del mar.
El mar Muerto
El punto más bajo de la superficie terrestre, a 430 metros bajo el nivel del mar, con una salinidad tan alta que el cuerpo flota sin esfuerzo. Rodeado de acantilados de sal y barro mineral, su paisaje lunar de formaciones salinas y aguas de un azul intenso no tiene comparación en ningún otro lugar del planeta.
El mar MuertoEl desierto del Néguev
Un desierto que ocupa más de la mitad del territorio israelí, con cañones, mesetas y el gigantesco cráter de Makhtesh Ramon, una formación geológica única en el mundo de 40 kilómetros de largo. Sus colores cambian del beige al rosado y al rojo según la hora del día.
El cráter de Makhtesh Ramon, en el desierto del NéguevJerusalén y el Monte de los Olivos
La Ciudad Vieja, con sus murallas de piedra dorada, convive con el paisaje natural del Monte de los Olivos, cubierto de olivares milenarios desde donde se contempla toda la panorámica de la ciudad santa, con la Cúpula Dorada de la Roca brillando sobre el horizonte.
El mar de Galilea y los Altos del Golán
El mayor lago de agua dulce de Israel, rodeado de colinas verdes y volcanes extintos en los Altos del Golán. En primavera, los campos de flores silvestres y las cascadas (como la de Gamla) convierten esta región en uno de los paisajes más verdes y menos conocidos del país.
Las playas de Tel Aviv y la costa mediterránea
Kilómetros de playas de arena dorada bañadas por el Mediterráneo, con un paseo marítimo que conecta Tel Aviv con la antigua ciudad portuaria de Jaffa. El contraste entre los rascacielos modernos y el puerto de piedra milenario resume el carácter de esta costa.
Jerusalén y la Cúpula Dorada de la RocaMasada
Una fortaleza construida sobre una meseta rocosa aislada, a 450 metros sobre el mar Muerto, con vistas sobre el desierto de Judea y las montañas de Jordania al otro lado del valle. El amanecer visto desde su cima, con la luz dorada iluminando el desierto, es uno de los momentos más buscados por los visitantes.
La fortaleza de MasadaEilat y el mar Rojo
En el extremo sur, Eilat es la puerta de Israel al mar Rojo, con arrecifes de coral de una biodiversidad excepcional y montañas desérticas de tonos rojizos y ocres que caen directamente sobre el agua turquesa, en un contraste de desierto y mar poco habitual.
Las playas de Tel AvivCuándo ir
La primavera (marzo-mayo) y el otoño (septiembre-noviembre) ofrecen temperaturas agradables en todo el país. El verano es extremo en el desierto del Néguev y el mar Muerto (superando los 40°C), mientras que el invierno trae lluvias en el norte y nieve ocasional en los Altos del Golán.
Conclusión
Israel comprime en un espacio reducido el punto más bajo de la Tierra, desiertos de cráteres únicos, montañas verdes y dos mares distintos, una concentración de paisajes extremos que pocos países del tamaño de una sola provincia pueden igualar.
Ciudades principales de Israel
Jerusalén, ciudad santa para judíos, cristianos y musulmanes, reúne en su casco antiguo el Muro de las Lamentaciones, la Cúpula de la Roca y la Vía Dolorosa. Tel Aviv, la ciudad más poblada del país, es un centro moderno de tecnología, playas y vida nocturna junto al Mediterráneo. Haifa, en el norte, es el principal puerto y alberga los jardines terraza del santuario bahá’í. Belén, muy cerca de Jerusalén, es venerada como lugar de nacimiento de Jesús.
