Malasia se reparte entre la península malaya y la isla de Borneo, separadas por el mar de China Meridional, lo que le da dos caras muy distintas: rascacielos y playas tropicales en la parte peninsular, y una de las selvas tropicales más antiguas del planeta en la parte de Borneo, hogar de los orangutanes salvajes.

El monte Kinabalu, en Borneo

Con 4.095 metros, el Kinabalu es la montaña más alta del sudeste asiático entre Indochina y Nueva Guinea, y su ascenso de dos días, aunque exigente, no requiere equipo técnico de alpinismo. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, el parque que lo rodea alberga una biodiversidad extraordinaria, incluida la Rafflesia, la flor individual más grande del mundo, que puede superar el metro de diámetro.

Monte Kinabalu, BorneoMonte Kinabalu, Borneo

La selva de Borneo y los orangutanes

La selva tropical de Borneo está considerada una de las más antiguas del mundo, con una edad estimada de 130 millones de años, más antigua incluso que la selva amazónica. Es uno de los últimos hábitats naturales del orangután de Borneo, en peligro crítico de extinción, y centros como el santuario de Sepilok permiten observar a ejemplares rehabilitados en semilibertad antes de su reintroducción en la selva.

Orangután en BorneoOrangután en Borneo

Las islas Perhentian y Redang

Frente a la costa noreste de la península, las islas Perhentian y Redang ofrecen playas de arena blanca y arrecifes de coral poco profundos, ideales para el snorkel sin necesidad de equipo de buceo avanzado. Su acceso limitado, sin aeropuerto propio y conectadas solo en barco desde el continente, ha mantenido un desarrollo turístico mucho más discreto que el de otras islas del sudeste asiático.

Islas PerhentianIslas Perhentian

Las Cuevas de Batu

A las afueras de Kuala Lumpur, las Cuevas de Batu son un conjunto de cuevas de piedra caliza con más de 400 millones de años de antigüedad, convertidas en templo hindú desde finales del siglo XIX. Se accede subiendo 272 escalones pintados de colores vivos, custodiados por una estatua dorada de 42,7 metros del dios Murugan, una de las más altas del mundo dedicadas a una deidad hindú.

Cuevas de BatuCuevas de Batu

Las Cameron Highlands

En las montañas centrales de la península, las Cameron Highlands ofrecen un clima fresco poco habitual en un país tropical, lo que ha permitido el cultivo de plantaciones de té desde la época colonial británica. Las hileras de arbustos de té cubren las colinas en un verde intenso, combinadas con invernaderos de fresas y flores que aprovechan el clima templado de la zona, a más de 1.500 metros de altitud.

Plantaciones de té, Cameron HighlandsPlantaciones de té, Cameron Highlands

Cuándo ir

La península malaya se divide en dos costas con monzones opuestos: la costa este (Perhentian, Redang) tiene su mejor clima entre marzo y octubre, mientras que la costa oeste es más estable entre diciembre y febrero. Borneo, con un clima ecuatorial más uniforme, se puede visitar casi todo el año, aunque conviene evitar los picos de lluvia más intensos entre octubre y enero.

Conclusión

Del monte Kinabalu a las playas de Perhentian, pasando por una de las selvas más antiguas del mundo y plantaciones de té en las tierras altas, Malasia ofrece una variedad de paisajes repartidos entre dos territorios separados por el mar que apenas comparten clima y relieve.

Ciudades principales de Malasia

Kuala Lumpur, la capital, está dominada por las Torres Petronas, durante años los edificios gemelos más altos del mundo. Putrajaya es la capital administrativa, diseñada como una ciudad planificada de gobierno junto a un lago artificial. George Town, en la isla de Penang, es Patrimonio de la Humanidad por su mezcla de arquitectura china, india y colonial británica. Malaca, más al sur, fue un puerto clave de las rutas comerciales entre Asia y Europa durante siglos.

Paisajes bonitos