Sri Lanka, una isla del tamaño de Irlanda frente a la costa sur de India, concentra selva tropical, plantaciones de té sobre colinas neblinosas, una de las fortalezas rocosas más sorprendentes de Asia y aguas donde se puede ver a la ballena azul, el animal más grande que ha existido, desde una embarcación relativamente pequeña.

Sigiriya, la roca del León

Sigiriya es un afloramiento de roca volcánica de 200 metros de altura sobre el que, en el siglo V, un rey construyó un palacio-fortaleza completo, con jardines, piscinas y frescos de mujeres que todavía se conservan parcialmente en la ladera de la roca. La entrada original al complejo pasaba por una enorme escultura de león, de la que hoy solo quedan las garras talladas en piedra, que dan nombre al lugar. Desde la cima, las vistas se extienden sobre la selva y las llanuras circundantes en todas direcciones.

Sigiriya, la roca del LeónSigiriya, la roca del León

Las plantaciones de té de Ella y Nuwara Eliya

En las tierras altas del centro del país, las colinas alrededor de Ella y Nuwara Eliya están cubiertas de plantaciones de té que producen parte del famoso té Ceilán, introducido por los británicos en el siglo XIX tras una plaga que arruinó los cultivos de café de la zona. El tren entre Kandy y Ella, que atraviesa viaductos como el Puente de los Nueve Arcos entre cultivos de té y niebla matutina, está considerado uno de los trayectos ferroviarios más bonitos del mundo.

Puente de los Nueve Arcos, EllaPuente de los Nueve Arcos, Ella

El Parque Nacional de Yala

Yala tiene una de las mayores densidades de leopardos del mundo por kilómetro cuadrado, lo que lo convierte en uno de los mejores lugares del planeta para verlos en libertad, junto a elefantes, cocodrilos y más de 200 especies de aves. A diferencia de los grandes parques africanos, su tamaño relativamente compacto permite recorrerlo en safaris de medio día con buenas probabilidades de avistamiento.

Leopardo en el Parque de YalaLeopardo en el Parque de Yala

Mirissa y el avistamiento de ballenas azules

Frente a la costa sur, las aguas profundas cercanas a Mirissa atraen cada año, entre noviembre y abril, a ballenas azules —el animal más grande conocido, con hasta 30 metros de longitud— junto con cachalotes y delfines. Es uno de los pocos lugares del mundo donde avistar ballenas azules con relativa regularidad en excursiones de un solo día, gracias a la proximidad de aguas profundas a la costa.

Avistamiento de ballenas, MirissaAvistamiento de ballenas, Mirissa

Las playas del sur

La costa suroeste, entre Galle y Tangalle, combina playas de arena dorada bordeadas de palmeras con la ciudad fortificada de Galle, construida por los portugueses y ampliada por los holandeses en el siglo XVII, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Unawatuna y Mirissa ofrecen aguas tranquilas aptas para el baño, mientras que otros tramos de costa, más expuestos al oleaje del océano Índico, son populares entre surfistas.

Galle, costa sur de Sri LankaGalle, costa sur de Sri Lanka

Cuándo ir

Sri Lanka tiene dos monzones que afectan a distintas costas en distintos meses, lo que hace que casi siempre haya una región con buen tiempo. La costa suroeste y las tierras altas (Ella, Yala) tienen su mejor clima entre diciembre y marzo, mientras que la costa noreste (Trincomalee) es mejor entre mayo y septiembre. El avistamiento de ballenas en Mirissa se concentra entre noviembre y abril, coincidiendo con la temporada seca del sur.

Conclusión

De la fortaleza rocosa de Sigiriya a las ballenas azules de Mirissa, pasando por plantaciones de té entre colinas neblinosas y una de las mayores densidades de leopardos del mundo, Sri Lanka ofrece en una isla relativamente pequeña una concentración de paisajes y fauna poco habitual en Asia.

Ciudades principales de Sri Lanka

Colombo, la ciudad más poblada y antigua capital, sigue siendo el centro comercial y financiero del país. Sri Jayawardenapura Kotte, en sus afueras, es la capital administrativa oficial desde 1982. Kandy, ciudad sagrada budista en las montañas centrales, alberga el templo del Diente Sagrado de Buda. Galle, con su fortaleza colonial holandesa junto al mar, es Patrimonio de la Humanidad.

Paisajes bonitos