Rusia es, con diferencia, el país más grande del mundo, extendiéndose a lo largo de once husos horarios desde Europa hasta el Pacífico. Esa escala incluye el lago más profundo del planeta, una península con más de 300 volcanes, bosques de taiga que se extienden miles de kilómetros y montañas del Cáucaso que rivalizan en altitud con los Alpes.
El lago Baikal
Con más de 1.600 metros de profundidad, el Baikal es el lago más profundo y uno de los más antiguos del mundo, con una edad estimada de 25 millones de años, y contiene cerca del 20% de toda el agua dulce no congelada del planeta. En invierno, su superficie se congela con un hielo tan transparente que deja ver grietas y burbujas de metano atrapadas a varios metros de profundidad, un fenómeno que atrae cada vez a más fotógrafos de todo el mundo.
Lago Baikal congeladoLa península de Kamchatka
En el extremo oriental de Rusia, frente al océano Pacífico, Kamchatka alberga más de 300 volcanes, de los cuales unos 30 siguen activos, además de géiseres, aguas termales y una de las mayores concentraciones de osos pardos del planeta, que pescan salmón en sus ríos durante el verano. El Valle de los Géiseres, uno de los pocos campos geotérmicos de este tipo en el mundo, solo es accesible en helicóptero por lo remoto del terreno.
Volcanes de KamchatkaEl ferrocarril Transiberiano
Con más de 9.200 kilómetros entre Moscú y Vladivostok, el Transiberiano es la línea de ferrocarril continua más larga del mundo, atravesando siete husos horarios, la estepa, la taiga siberiana y bordeando el propio lago Baikal en uno de sus tramos. El viaje completo, de aproximadamente una semana sin paradas, ofrece una de las formas más directas de experimentar la inmensidad del territorio ruso.
Tren TransiberianoKarelia y los lagos del norte
Cerca de la frontera con Finlandia, la región de Karelia está salpicada de miles de lagos glaciares, bosques de coníferas y formaciones rocosas de granito pulidas por el hielo durante la última glaciación. La isla de Kizhi, en el lago Onega, conserva un conjunto de iglesias de madera construidas sin un solo clavo, según la tradición, incluida la iglesia de la Transfiguración, con 22 cúpulas de distintos tamaños.
Lagos de KareliaLas montañas del Cáucaso
En el sur del país, el monte Elbrus alcanza los 5.642 metros, lo que lo convierte, según la convención geográfica más extendida, en el pico más alto de Europa, por encima del Mont Blanc. Sus laderas cubiertas de glaciares y la región circundante, con aldeas tradicionales de montaña poco visitadas por el turismo internacional, ofrecen un paisaje alpino que contrasta con la imagen más habitual de Rusia como país de llanuras.
Monte Elbrus, CáucasoCuándo ir
El verano (junio-agosto) es la mejor época para Kamchatka y Karelia, con temperaturas suaves y acceso a zonas que en invierno quedan aisladas por la nieve. El Baikal tiene dos momentos estrella muy distintos: el verano para navegarlo y el invierno (febrero-marzo) para caminar sobre su hielo transparente. El Transiberiano se puede recorrer todo el año, aunque el invierno siberiano, con temperaturas que pueden bajar de -30°C, añade una dimensión extrema a la experiencia.
Conclusión
Del hielo transparente del Baikal a los volcanes activos de Kamchatka, pasando por el pico más alto de Europa y miles de kilómetros de taiga recorridos en tren, Rusia ofrece una escala de paisajes que ningún otro país del mundo puede igualar en extensión.
Ciudades principales de Rusia
Moscú, la capital, reúne el Kremlin y la Plaza Roja, corazón político e histórico del país desde la época de los zares. San Petersburgo, antigua capital imperial, conserva el Museo del Hermitage y el Palacio de Invierno junto al río Nevá. Kazán mezcla arquitectura ortodoxa y musulmana en su propio Kremlin, reflejo de la identidad tártara de la región. Novosibirsk, la mayor ciudad de Siberia, y Vladivostok, puerto final del ferrocarril Transiberiano frente al Pacífico, marcan la inmensidad del país de punta a punta.
