Filipinas es un archipiélago de más de 7.600 islas repartidas entre el mar de China Meridional y el océano Pacífico, con terrazas de arroz talladas hace dos milenios, lagunas color esmeralda encajadas entre acantilados de piedra caliza y uno de los volcanes con el cono más perfecto del mundo.

Las terrazas de arroz de Banaue

En la isla de Luzón, las terrazas de arroz de las cordilleras de Ifugao fueron talladas a mano hace más de 2.000 años por los antepasados del pueblo ifugao, sin maquinaria y siguiendo las curvas de nivel de la montaña. Declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, se sigue accediendo a muchas de ellas mediante los mismos sistemas de riego por gravedad diseñados originalmente, que distribuyen el agua desde los bosques de la cima hasta las parcelas más bajas.

Terrazas de arroz, BanaueTerrazas de arroz, Banaue

El río subterráneo de Puerto Princesa

En la isla de Palawan, el río subterráneo de Puerto Princesa recorre más de 8 kilómetros de cuevas de piedra caliza hasta desembocar directamente en el mar, uno de los ríos navegables subterráneos más largos del mundo. Declarado una de las nuevas siete maravillas naturales del mundo, se recorre en pequeñas barcas a remo, bajo formaciones de estalactitas y entre colonias de murciélagos y aves que anidan en la oscuridad de la cueva.

Río subterráneo, Puerto PrincesaRío subterráneo, Puerto Princesa

Las Chocolate Hills, en Bohol

Más de 1.200 colinas de forma casi perfectamente cónica, de entre 30 y 50 metros de altura, salpican el centro de la isla de Bohol. Durante la estación seca, la hierba que las cubre se vuelve marrón chocolate —de ahí su nombre—, mientras que en la estación húmeda recuperan un verde intenso. Su origen geológico exacto sigue siendo objeto de debate científico, aunque la teoría más aceptada apunta a la erosión de depósitos de piedra caliza marina elevados por movimientos tectónicos.

Chocolate Hills, BoholChocolate Hills, Bohol

El Nido y la bahía de Bacuit, en Palawan

En el norte de Palawan, El Nido combina islas de piedra caliza cubiertas de vegetación con lagunas interiores de agua turquesa, accesibles solo a nado o en kayak a través de estrechas aberturas en la roca. La Laguna Grande y la Laguna Pequeña, rodeadas de acantilados verticales de hasta 100 metros, están consideradas entre los paisajes marinos más espectaculares de todo el sudeste asiático.

Laguna de El Nido, PalawanLaguna de El Nido, Palawan

Siargao

En el sureste del archipiélago, Siargao se ha convertido en la capital del surf de Filipinas gracias a Cloud 9, una ola de clase mundial que rompe sobre un arrecife de coral poco profundo. Más allá del surf, la isla conserva lagunas de agua dulce como Sugba, bosques de manglares navegables en kayak y una red de islotes cercanos —como las Islas Gemelas— prácticamente sin desarrollar.

SiargaoSiargao

El volcán Mayon

En la isla de Luzón, el Mayon tiene el cono volcánico más simétrico y perfecto del mundo según numerosos vulcanólogos, una silueta casi geométrica visible desde kilómetros de distancia. Sigue siendo uno de los volcanes más activos del país, con erupciones registradas con cierta regularidad, lo que obliga a mantener una zona de exclusión permanente alrededor del cráter pese a su indudable atractivo visual.

Cuándo ir

La estación seca (noviembre-mayo) es la mejor época para la mayor parte del archipiélago, con El Nido y Palawan en su mejor momento entre diciembre y marzo. Siargao tiene su temporada de olas más consistente entre agosto y noviembre, coincidiendo en parte con la temporada de tifones del Pacífico, por lo que conviene revisar los avisos meteorológicos antes de viajar en esas fechas.

Conclusión

De las terrazas de arroz milenarias de Banaue a las lagunas escondidas de El Nido, pasando por colinas de chocolate y un volcán de silueta casi perfecta, Filipinas ofrece una variedad de paisajes repartida entre miles de islas que apenas empieza a atraer el reconocimiento internacional que merece.

Paisajes bonitos