Hay ciudades que un día estuvieron llenas de vida, con fábricas, escuelas y casas, y que hoy están completamente vacías, congeladas en el instante exacto en que sus habitantes se marcharon. Catástrofes nucleares, fiebres del oro que se apagaron de golpe o la arena del desierto tragándose edificios enteros: estas son algunas de las ciudades fantasma más famosas del mundo.

Pripyat, Ucrania

Construida en 1970 para alojar a los trabajadores de la central nuclear de Chernóbil, Pripyat tenía cerca de 50.000 habitantes hasta el accidente del 26 de abril de 1986. La evacuación se ordenó 36 horas después del desastre y nunca se permitió volver: hoy sus bloques de apartamentos, su parque de atracciones (que iba a abrir solo cinco días después del accidente) y su piscina siguen tal y como quedaron, dentro de la Zona de Exclusión de 30 km que rodea la central.

Parque de atracciones abandonado en Pripyat, Ucrania

El parque de atracciones de Pripyat nunca llegó a abrir tras el accidente de Chernóbil.

Bodie, California (Estados Unidos)

En las montañas de Sierra Nevada, Bodie llegó a tener casi 10.000 habitantes durante la fiebre del oro de finales del siglo XIX, con decenas de bares, salones de juego y hasta su propio periódico. Cuando el oro se agotó, el pueblo se fue vaciando hasta quedar completamente abandonado a mediados del siglo XX. Hoy es un parque histórico estatal que se mantiene en lo que se llama «decadencia detenida»: se evita que los edificios se derrumben, pero no se restauran, para que se vean exactamente como quedaron el día que el último vecino se marchó.

Edificios de madera del pueblo fantasma de Bodie, California

Bodie se mantiene en «decadencia detenida» desde que se convirtió en parque histórico.

Kolmanskop, Namibia

En pleno desierto de Namib, cerca de la ciudad costera de Lüderitz, Kolmanskop fue un próspero pueblo minero de diamantes a principios del siglo XX, con casino, teatro, hospital y hasta la primera sala de rayos X de todo el sur de África. Cuando los yacimientos de diamantes se agotaron en los años 50, el pueblo quedó abandonado y la arena del desierto empezó a entrar por puertas y ventanas, llegando a enterrar habitaciones enteras hasta la mitad.

Casa abandonada medio enterrada en arena en Kolmanskop, Namibia

La arena del desierto de Namib ha ido tragándose las casas de Kolmanskop.

Hashima (Gunkanjima), Japón

Esta pequeña isla frente a Nagasaki, apodada «Isla Acorazado» por su silueta, albergó una de las densidades de población más altas jamás registradas en el mundo: más de 5.000 personas viviendo en apenas 6 hectáreas gracias a la minería submarina de carbón. Cuando la mina cerró en 1974, la isla se vació por completo en semanas. Hoy sus edificios de hormigón en ruinas, azotados por el mar, son Patrimonio de la Humanidad y se pueden visitar en tours guiados muy limitados por motivos de seguridad.

Edificios en ruinas de la isla de Hashima, Japón

Hashima, apodada «Isla Acorazado», fue una de las zonas más densamente pobladas del mundo.

Craco, Italia

Este pueblo medieval en la región de Basilicata, en el sur de Italia, lleva siglos construido sobre una colina de arcilla inestable. Terremotos, deslizamientos de tierra y una gran inundación obligaron a evacuar a sus últimos habitantes en los años 60. Sus callejones empinados y su torre normanda en ruinas se han usado como escenario en varias películas, y hoy se puede visitar en parte, aunque con zonas restringidas por el riesgo de derrumbe.

Pueblo medieval en ruinas sobre una colina en Italia

Craco, en Basilicata, fue evacuado por el riesgo de deslizamientos de tierra.

Por qué una ciudad se convierte en fantasma

Casi todas estas historias se repiten en tres patrones: un desastre repentino que obliga a una evacuación total (Pripyat), el agotamiento del recurso que dio vida a la ciudad, ya sea oro, diamantes o carbón (Bodie, Kolmanskop, Hashima), o un riesgo geológico que hace el lugar inhabitable con el tiempo (Craco). En los tres casos, lo que queda es un paisaje urbano completo —calles, edificios, a veces hasta muebles— sin nadie que lo habite, lo que convierte a estos lugares en auténticas cápsulas del tiempo.

Preguntas frecuentes

¿Se pueden visitar estas ciudades fantasma?

Sí, aunque cada una con sus normas: Pripyat solo con tours guiados autorizados dentro de la Zona de Exclusión, Bodie como parque histórico estatal con horario normal, Kolmanskop con entrada y visitas guiadas diarias, Hashima en tours en barco muy limitados por la inestabilidad de los edificios, y Craco en parte, con zonas cerradas por riesgo de derrumbe.

¿Por qué Pripyat sigue deshabitada casi 40 años después?

Porque sigue dentro de la Zona de Exclusión de Chernóbil, un área de 30 km de radio donde la radiación, aunque ha bajado mucho respecto a 1986, todavía se considera insegura para la residencia permanente. Se permiten visitas cortas controladas, pero no vivir allí.

¿Qué significa la «decadencia detenida» de Bodie?

Es un enfoque de conservación que consiste en frenar el deterioro de los edificios (reforzando tejados y estructuras) sin restaurarlos ni modernizarlos, para que el pueblo se vea exactamente como quedó el día que se abandonó, en vez de reconstruirse como una atracción turística artificial.

¿Cómo acabó la arena dentro de las casas de Kolmanskop?

El pueblo está en pleno desierto de Namib, y en cuanto dejó de haber gente manteniendo puertas y ventanas cerradas, el viento del desierto empezó a colar arena de forma constante durante décadas, acumulándose hasta formar dunas dentro de algunas habitaciones.

Si quieres seguir explorando estos países, puedes consultar los paisajes de Ucrania, los paisajes de Estados Unidos, los paisajes de Namibia y los paisajes de Japón.

Paisajes bonitos