Estados Unidos tiene una extensión similar a la de Europa, y esa escala se nota en sus paisajes: cañones excavados durante millones de años, géiseres sobre una cámara de magma activa, secuoyas de más de 80 metros, desiertos de piedra roja sagrados para los pueblos navajo e islas volcánicas en pleno Pacífico. Es uno de los países con más parques nacionales protegidos del mundo, y esto es solo una selección de sus paisajes más espectaculares.

El Gran Cañón de Arizona

Excavado por el río Colorado a lo largo de unos 5-6 millones de años, el Gran Cañón alcanza una profundidad de hasta 1.800 metros, una anchura de hasta 29 kilómetros y una longitud de 446 kilómetros. Sus paredes exponen capas de roca de hasta 2.000 millones de años de antigüedad, una de las secuencias geológicas más completas y estudiadas del planeta. El mirador del South Rim es el más visitado y accesible todo el año; el North Rim, más alto y mucho menos concurrido, solo abre entre mayo y octubre.

Gran Cañón, ArizonaGran Cañón, Arizona

Yellowstone y su actividad geotérmica

El primer parque nacional del mundo, fundado en 1872, se asienta sobre una de las mayores calderas volcánicas activas del planeta. El géiser Old Faithful entra en erupción cada 60-110 minutos de forma bastante predecible, pero el verdadero icono del parque es el Grand Prismatic Spring, el manantial termal más grande de Estados Unidos, cuyos anillos de color naranja, amarillo y verde los producen bacterias que viven a distintas temperaturas del agua. El parque alberga también una de las mayores poblaciones de bisontes salvajes del país.

Grand Prismatic Spring, YellowstoneGrand Prismatic Spring, Yellowstone

Yosemite y sus secuoyas gigantes

En Sierra Nevada, California, el valle de Yosemite está flanqueado por El Capitán —una pared de granito vertical de 900 metros, meca mundial de la escalada— y el Half Dome, una formación rocosa partida por la mitad por la erosión glaciar. En el Mariposa Grove del mismo parque crecen secuoyas gigantes de más de 2.000 años de edad y 80 metros de altura, entre los seres vivos más grandes y longevos de la Tierra.

El Capitán, YosemiteEl Capitán, Yosemite

Monument Valley, tierra navajo

En la frontera entre Arizona y Utah, dentro de la Nación Navajo, las formaciones rocosas de arenisca roja de Monument Valley —algunas de más de 300 metros de altura— se han convertido en el paisaje más reconocible del oeste americano gracias a decenas de películas. La zona sigue siendo tierra navajo, y las visitas guiadas por miembros de la comunidad permiten acceder a rincones del valle cerrados al tráfico general.

Monument Valley, Arizona-UtahMonument Valley, Arizona-Utah

Antelope Canyon, el cañón de luz

Cerca de Page, Arizona, Antelope Canyon es un cañón de ranura (slot canyon) esculpido por siglos de agua de lluvia e inundaciones repentinas sobre arenisca blanda. Sus paredes onduladas, de curvas suaves color naranja y rosado, solo se pueden visitar con guías navajo autorizados, ya que el cañón está en tierra tribal y el acceso libre está prohibido por motivos de seguridad: las inundaciones repentinas pueden llenarlo en minutos.

Big Sur, la costa central de California

A lo largo de unos 145 kilómetros de la Highway 1, Big Sur combina acantilados que caen directamente al océano Pacífico, bosques de secuoyas costeras y puentes icónicos como el de Bixby Creek. Es uno de los tramos de carretera costera más fotografiados del mundo, con miradores que permiten ver tanto el oleaje rompiendo contra la roca como, en temporada, a las ballenas grises migrando frente a la costa.

Los Everglades, el río de hierba

En el sur de Florida, los Everglades forman el humedal subtropical más grande de Estados Unidos: un lentísimo «río de hierba» de apenas unos centímetros de profundidad que fluye hacia el mar a lo largo de cientos de kilómetros. Es el único lugar del mundo donde conviven de forma natural caimanes y cocodrilos, además de ser hábitat de manatíes, panteras de Florida y cientos de especies de aves acuáticas.

Hawái, islas de origen volcánico

El archipiélago de Hawái se formó por la actividad de un punto caliente volcánico bajo el océano Pacífico. En la Isla Grande, el Parque Nacional de los Volcanes protege el Kilauea, uno de los volcanes más activos del mundo, con coladas de lava que en ocasiones todavía llegan al mar. En la isla de Kauai, la costa de Na Pali combina acantilados esmeralda de hasta 1.200 metros con valles solo accesibles a pie, en barco o en helicóptero: no hay carretera que la recorra.

Costa de Na Pali, Kauai, HawáiCosta de Na Pali, Kauai, Hawái

Cuándo ir

El oeste desértico (Gran Cañón, Monument Valley, Antelope Canyon) se visita mejor en primavera u otoño, evitando el calor extremo del verano. Yellowstone y Yosemite están en su plenitud entre junio y septiembre, cuando la nieve de montaña ya se ha retirado de los senderos altos. La Nueva Inglaterra tiene su propio momento estrella en octubre, con el cambio de color de las hojas (foliage). Hawái, por su clima tropical, se puede visitar todo el año, aunque entre diciembre y marzo es también temporada de avistamiento de ballenas jorobadas.

Conclusión

Del Gran Cañón a las islas volcánicas de Hawái, pasando por géiseres activos, secuoyas milenarias y cañones de luz esculpidos por el agua, Estados Unidos reúne una variedad de paisajes que pocos países de similar extensión pueden igualar.

Paisajes bonitos