Mongolia es la tierra de los grandes espacios vacíos: estepas que se extienden hasta el horizonte sin una sola construcción, el desierto de Gobi con sus dunas cantantes, y un cielo nocturno sin contaminación lumínica que sigue siendo el mismo que vieron Gengis Kan y sus jinetes. Un tercio de la población todavía vive en yurtas (gers) y mantiene un estilo de vida nómada que define el paisaje humano del país tanto como sus montañas definen el físico.

El desierto de Gobi

El quinto desierto más grande del mundo, con dunas cantantes que emiten un sonido grave al desplazarse (Khongoryn Els), cañones de hielo permanente (Yolyn Am) y formaciones rocosas rojizas donde se descubrieron los primeros huevos de dinosaurio fosilizados del mundo, en los Acantilados de Llamas Ardientes.

El desierto de GobiEl desierto de Gobi

La estepa central y los campamentos de yurtas

Praderas onduladas que se extienden sin interrupción hasta el horizonte, salpicadas de rebaños de caballos, yaks y camellos pastando en libertad. Las familias nómadas siguen trasladando sus gers (yurtas) estacionalmente, en un paisaje humano que ha cambiado poco en siglos.

La estepa mongola y los campamentos de yurtasLa estepa mongola y los campamentos de yurtas

El lago Khövsgöl

Conocido como la «Perla Azul» de Mongolia, uno de los lagos de agua dulce más puros del mundo, rodeado de montañas y bosques de taiga siberiana. Sus aguas cristalinas, que se congelan por completo en invierno formando una capa de hielo transitable, ofrecen un paisaje alpino poco esperado en pleno corazón de Asia Central.

El lago KhövsgölEl lago Khövsgöl

El Parque Nacional Terelj

Cerca de la capital Ulán Bator, un paisaje de formaciones rocosas de granito, bosques de pino y praderas, con la emblemática «Roca de la Tortuga» como principal hito natural. Es la introducción más accesible al paisaje mongol clásico de montañas y estepas.

El Parque Nacional TereljEl Parque Nacional Terelj

Las montañas de Altái

En el extremo occidental del país, una cordillera con picos nevados que superan los 4.000 metros, glaciares y petroglifos milenarios tallados en roca. Sus valles, habitados por cazadores con águilas de la etnia kazaja, conservan tradiciones nómadas de caza con aves rapaces únicas en el mundo.

Las montañas de AltáiLas montañas de Altái

Cuándo ir

El verano, de junio a agosto, ofrece el clima más cálido y es la temporada del Naadam, el festival nacional de lucha, tiro con arco y carreras de caballos. El invierno es extremadamente frío (hasta -40°C), pero permite ver el lago Khövsgöl congelado y la vida nómada en su versión más auténtica.

Conclusión

Mongolia reúne el desierto de Gobi con sus dunas cantantes, estepas infinitas donde persiste el nomadismo tradicional y montañas con cazadores de águilas, un paisaje de vacío y escala que pocos lugares del planeta pueden igualar.

Ciudades principales de Mongolia

Ulán Bator, la capital, concentra casi la mitad de la población del país y combina edificios soviéticos con yurtas en sus barrios periféricos. Erdenet, la segunda ciudad, creció en torno a una de las minas de cobre más grandes del mundo. Karakórum, antigua capital del imperio mongol fundada por Gengis Kan, hoy es un pueblo pequeño con un gran monasterio budista.

Paisajes bonitos