Namibia alberga el desierto más antiguo del mundo, dunas de arena rojiza que figuran entre las más altas del planeta y una costa tan traicionera para la navegación que los propios marineros la bautizaron como «Costa de los Esqueletos». Con una de las densidades de población más bajas del mundo, buena parte de su territorio permanece prácticamente deshabitado.

Sossusvlei y Deadvlei

En el corazón del desierto del Namib, las dunas de Sossusvlei alcanzan hasta 380 metros de altura —entre las más altas del mundo—, con un color rojizo-anaranjado producido por la oxidación de óxido de hierro en la arena a lo largo de millones de años. A pocos minutos, Deadvlei es una cuenca de arcilla blanca y agrietada, salpicada de acacias muertas hace más de 600 años que no se descomponen por la sequedad extrema del clima, formando uno de los paisajes más fotografiados de toda África.

Deadvlei, SossusvleiDeadvlei, Sossusvlei

El desierto del Namib

Con unos 55 a 80 millones de años de antigüedad según la zona, el Namib está considerado el desierto más antiguo del mundo, lo que ha permitido la evolución de especies únicas adaptadas a condiciones extremas, como la welwitschia, una planta que puede vivir más de mil años con apenas dos hojas durante toda su vida. La niebla matutina que llega desde el Atlántico es, para muchas de estas especies, la única fuente de agua disponible durante meses.

Desierto del NamibDesierto del Namib

El Parque Nacional de Etosha

Etosha gira en torno a una enorme cuenca salina (pan) de más de 4.700 km², visible incluso desde el espacio, que durante la estación seca obliga a toda la fauna del parque a concentrarse en los pocos pozos de agua restantes. Esa concentración convierte a los propios abrevaderos en algunos de los mejores puntos de observación de fauna de toda África, con elefantes, leones y rinocerontes negros visitándolos a pocos metros de los vehículos.

EtoshaEtosha

La Costa de los Esqueletos

En el extremo norte de la costa namibia, la Costa de los Esqueletos debe su nombre tanto a los huesos de ballenas de la antigua industria ballenera como a los cientos de naufragios que el oleaje, la niebla constante y las corrientes frías del Atlántico han provocado a lo largo de los siglos. El contraste entre las dunas del desierto, que en algunos tramos llegan directamente hasta el mar, y los restos oxidados de barcos varados en la arena, le da un aire casi postapocalíptico poco habitual en un paisaje costero.

Costa de los EsqueletosCosta de los Esqueletos

El cañón del río Fish

En el sur del país, el cañón del Fish River es el segundo cañón más grande del mundo después del Gran Cañón de Arizona, con 160 kilómetros de longitud y hasta 550 metros de profundidad. La ruta de senderismo de varios días que recorre su fondo, abierta solo durante la estación fresca (mayo-septiembre) por las temperaturas extremas del resto del año, es una de las caminatas más exigentes y menos masificadas de todo el sur de África.

Cañón del Fish RiverCañón del Fish River

Cuándo ir

La estación seca (mayo-octubre) es la mejor época para Etosha, cuando la fauna se concentra junto a los pozos de agua restantes. Sossusvlei se puede visitar todo el año, aunque conviene evitar las horas centrales del día en pleno verano (diciembre-febrero), cuando las temperaturas en la arena pueden superar los 45°C. El cañón del Fish River solo abre para trekking entre mayo y septiembre, cuando el calor es más llevadero.

Conclusión

De las dunas rojas de Sossusvlei a los naufragios de la Costa de los Esqueletos, pasando por el desierto más antiguo del mundo y un cañón solo superado en tamaño por el de Arizona, Namibia ofrece algunos de los paisajes más extremos y menos transitados de todo el continente africano.

Paisajes bonitos