Canadá es el segundo país más grande del mundo, con casi 9,1 millones de km² y la costa litoral más larga del planeta. Esa escala se traduce en lagos de un turquesa casi imposible, las mareas más altas del mundo, auroras boreales visibles buena parte del año en el norte y cataratas que mueven más agua que casi cualquier otra en el planeta.
El Parque Nacional de Banff
En las Montañas Rocosas de Alberta, Banff fue el primer parque nacional de Canadá, fundado en 1885. El lago Louise y el lago Moraine son sus dos iconos más fotografiados: aguas de un turquesa intenso producido por el «harina de roca» que arrastran los glaciares cercanos, enmarcadas por picos nevados que se reflejan en la superficie en calma de las mañanas sin viento.
Lago Louise, BanffLa Calzada de los Glaciares (Icefields Parkway)
Entre los parques de Banff y Jasper, la Icefields Parkway recorre 232 kilómetros considerados entre los más espectaculares del mundo para un viaje por carretera, con vistas directas a más de cien glaciares, entre ellos el Athabasca, al que se puede acceder caminando (o en un vehículo especial todoterreno) directamente sobre el hielo. Es habitual ver osos, alces y cabras montesas junto a la propia carretera.
Icefields ParkwayLas Cataratas del Niágara
Compartidas con Estados Unidos, las Cataratas del Niágara mueven un caudal medio de más de 2.800 metros cúbicos de agua por segundo, una de las cifras más altas del mundo para una catarata de su altura (51 metros). El lado canadiense ofrece la vista más completa, de frente a la Herradura (Horseshoe Falls), la sección más ancha y caudalosa de las tres cataratas que forman el conjunto.
Cataratas del NiágaraLa Bahía de Fundy
Entre Nuevo Brunswick y Nueva Escocia, la Bahía de Fundy registra las mareas más altas del mundo, con una diferencia de hasta 16 metros entre marea baja y marea alta —más que un edificio de cinco plantas—. En Hopewell Rocks, es posible caminar por el fondo marino entre formaciones rocosas en forma de maceta durante la marea baja, y volver horas después en kayak sobre el mismo lugar, ya cubierto por completo de agua.
Hopewell Rocks, Bahía de FundyGros Morne, en Terranova
En la costa oeste de la isla de Terranova, el Parque Nacional de Gros Morne expone en superficie rocas del manto terrestre que normalmente solo se encuentran a kilómetros de profundidad, lo que lo convirtió en un lugar clave para entender la tectónica de placas. Sus fiordos de agua dulce, como el Western Brook Pond, se formaron por la acción de glaciares que después quedaron aislados del mar, encajados entre acantilados de hasta 700 metros.
Aurora boreal, YukonLas auroras boreales del norte
El territorio de Yukon y los Territorios del Noroeste, muy por debajo de la densidad de población del resto del país, ofrecen algunos de los cielos más oscuros de Norteamérica para ver auroras boreales, visibles en algunas zonas hasta 240 noches al año entre agosto y abril. Yellowknife, en los Territorios del Noroeste, se ha convertido en uno de los destinos de referencia mundial para la observación de auroras, gracias a su clima seco y sus cielos frecuentemente despejados.
Cuándo ir
El verano (junio-agosto) es la mejor época para las Montañas Rocosas y la Icefields Parkway, cuando la nieve se retira de los senderos de montaña. El otoño (septiembre-octubre) tiñe de rojo y naranja los bosques del este, especialmente en Quebec y Ontario. Las auroras boreales se ven mejor entre finales de agosto y abril, con noches más largas y oscuras en pleno invierno (diciembre-febrero), aunque con temperaturas que pueden bajar de -30°C en el norte.
Conclusión
De los lagos turquesa de Banff a las mareas más altas del mundo en la Bahía de Fundy, pasando por glaciares accesibles en carretera y cielos nocturnos iluminados por auroras boreales, Canadá ofrece una escala de paisajes que solo un país de su tamaño puede sostener.
