Paisajes de Suiza
Suiza cabe en poco más de 41.000 kilómetros cuadrados —menos que Extremadura— y dentro de ese espacio hay 48 cumbres de más de 4.000 metros, 1.500 lagos y el glaciar más largo de los Alpes. Esta es una guía de sus paisajes reales, con nombres, altitudes y cómo llegar a cada uno.
Los Alpes: las montañas que todo el mundo reconoce
El Matterhorn y Zermatt
El Matterhorn (4.478 m) es la montaña más fotografiada del mundo y la silueta que aparece en las tabletas de Toblerone. Se ve desde Zermatt, un pueblo donde no circulan coches de combustión: se llega en tren desde Täsch, dejando el vehículo en el aparcamiento de la estación.
El mejor mirador es el Gornergrat, a 3.089 metros, al que sube un tren cremallera desde el centro del pueblo en 33 minutos. Desde arriba se ven 29 cumbres de más de 4.000 metros y el glaciar de Gorner. Para la foto clásica del Matterhorn reflejado en el agua hay que caminar hasta el Riffelsee, veinte minutos cuesta abajo desde la parada de Rotenboden, y llegar a primera hora, antes de que se levante el viento.
La región de Jungfrau
Tres montañas alineadas —Eiger (3.967 m), Mönch (4.107 m) y Jungfrau (4.158 m)— forman la pared norte más famosa de los Alpes. Entre ellas, el tren sube hasta el Jungfraujoch, a 3.454 metros, la estación de ferrocarril más alta de Europa.
Abajo se abre el valle de Lauterbrunnen, un valle glaciar en forma de U con paredes verticales de 400 metros por las que caen 72 cascadas. La más espectacular es la de Staubbach, con 297 metros de caída libre. Es el paisaje que inspiró a Tolkien para Rivendel.
El glaciar de Aletsch
Con 23 kilómetros de longitud y hasta 900 metros de espesor, el Aletsch es el mayor glaciar de los Alpes y Patrimonio de la Humanidad. Los miradores más accesibles son Eggishorn, Bettmerhorn y Moosfluh, todos con teleférico desde el valle del Ródano. Está retrocediendo unos 50 metros al año.
Los lagos
Lago Lemán
El mayor lago de Europa occidental, compartido con Francia. En su orilla norte están las terrazas vinícolas de Lavaux, ocho kilómetros de viñedos escalonados sobre el agua que también son Patrimonio de la Humanidad. Se recorren a pie entre Lutry y Saint-Saphorin en unas tres horas.
Lago de los Cuatro Cantones
El Vierwaldstättersee tiene forma de cruz irregular y está rodeado de montañas que caen a plomo sobre el agua. Desde Lucerna salen barcos de vapor de rueda históricos. Encima está el monte Rigi (1.798 m), al que sube el primer ferrocarril de montaña de Europa, de 1871.
Lago Oeschinen
A 1.578 metros sobre Kandersteg, encajado entre paredes de roca de las que cuelgan cascadas. El color turquesa viene de la harina glaciar en suspensión. Se sube en telesilla y se baja andando en una hora.
Lago de Brienz
De un turquesa casi irreal por el mismo motivo. En su orilla está Iseltwald, y encima las cascadas de Giessbach, catorce saltos escalonados con un funicular de 1879, el más antiguo de Europa.
El Tesino: la Suiza mediterránea
Al sur de los Alpes el paisaje cambia por completo: palmeras, casas de piedra y agua esmeralda. El valle de Verzasca tiene el río más transparente de Europa y el puente dei Salti, un puente romano de doble arco en Lavertezzo. La presa de Verzasca es donde James Bond salta al vacío en GoldenEye.
Los trenes panorámicos
- Glacier Express. Zermatt–St. Moritz en unas ocho horas, cruzando 291 puentes y 91 túneles. Lo llaman el expreso más lento del mundo.
- Bernina Express. Chur–Tirano, atraviesa los Alpes sin cremallera salvando 1.800 metros de desnivel. El trazado es Patrimonio de la Humanidad y el viaducto helicoidal de Brusio es su imagen más conocida.
- GoldenPass. Lucerna–Interlaken–Montreux, de los lagos alpinos a los viñedos del Lemán.
Cuándo ir
De junio a septiembre para la montaña: los senderos de altura están abiertos y los prados en flor. Julio y agosto son los meses de más gente y precios más altos.
De diciembre a marzo para la nieve y el esquí, aunque muchos teleféricos de temporada estival cierran.
Octubre es la época menos concurrida y la de mejor luz, con los alerces en amarillo, pero conviene comprobar qué remontes siguen abiertos.
Cómo moverse
La red ferroviaria suiza llega prácticamente a todas partes y es puntual hasta lo absurdo. El Swiss Travel Pass cubre trenes, autobuses y barcos, incluye la entrada a más de 500 museos y descuenta la mayoría de los trenes de montaña. Sale a cuenta a partir de cuatro o cinco desplazamientos largos.
Suiza no está en la zona euro: se paga en francos suizos, aunque muchos comercios aceptan euros y devuelven el cambio en francos, casi siempre a peor precio.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días hacen falta para ver los paisajes de Suiza?
Con siete días se cubren bien dos zonas, por ejemplo Zermatt y la región de Jungfrau. Para añadir el Tesino o los Grisones conviene pensar en diez.
¿Qué paisaje es el más impresionante?
Si solo puedes elegir uno, el valle de Lauterbrunnen con sus 72 cascadas y la pared del Eiger al fondo. Es el que menos se parece a nada que hayas visto antes.
¿Es caro viajar a Suiza?
Sí, es de los países más caros de Europa. Se abarata mucho comprando en supermercados, durmiendo en albergues de montaña y sacando los billetes de tren con antelación.
¿Hace falta coche?
No, y en muchos sitios estorba. Zermatt y Wengen no admiten coches, y el tren llega más lejos y más rápido que la carretera.
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