Sudáfrica es el único país del mundo donde conviven una montaña plana que corona una ciudad frente al océano, uno de los cañones más grandes del planeta, una de las mejores zonas de safari de toda África y una costa donde se puede ver a cientos de ballenas desde tierra firme. Su nombre informal, «la nación arcoíris», describe tanto su diversidad cultural como la de sus paisajes.
Table Mountain y el Cabo de Buena Esperanza
Sobre Ciudad del Cabo se alza Table Mountain, una montaña de cima completamente plana de más de 1.000 metros de altura, que a menudo se cubre de una capa de nubes bajas conocida localmente como «el mantel». Un teleférico rotatorio sube hasta la cima en pocos minutos, con vistas sobre la ciudad y el océano. Al sur, el Cabo de Buena Esperanza —aunque no es técnicamente el punto más meridional de África, como suele creerse— ofrece acantilados batidos por el encuentro de dos corrientes oceánicas, con colonias de pingüinos africanos viviendo en libertad a pocos kilómetros, en Boulders Beach.
Table Mountain, Ciudad del CaboEl Parque Nacional Kruger
Uno de los parques de safari más grandes y mejor organizados de toda África, el Kruger alberga a los «cinco grandes» —león, elefante, búfalo, leopardo y rinoceronte— en un área de casi 20.000 km², similar en tamaño a algunos países europeos pequeños. A diferencia de otros parques del continente, buena parte del Kruger se puede recorrer en coche propio por carreteras asfaltadas, lo que lo convierte en uno de los safaris más accesibles del mundo sin necesidad de guía obligatorio.
Safari en el Parque KrugerLa Ruta Jardín (Garden Route)
A lo largo de unos 300 kilómetros de costa entre Ciudad del Cabo y Port Elizabeth, la Garden Route combina bosques de fynbos (una vegetación única del Cabo, declarada reino floral por la UNESCO), lagunas, acantilados y playas desiertas. El Parque Nacional de Tsitsikamma, con su puente colgante sobre la desembocadura del río Storms, es uno de los puntos más fotografiados de la ruta, además de ser uno de los lugares del mundo donde se practica el puenting (bungee jumping) desde más altura, en el puente de Bloukrans.
Garden RouteEl Cañón del Río Blyde
En la provincia de Mpumalanga, el Cañón del Río Blyde es uno de los cañones más grandes del mundo cubiertos de vegetación (a diferencia de los cañones desérticos como el Gran Cañón), con paredes de hasta 800 metros de profundidad. Las formaciones conocidas como «Las Tres Rondavels» —tres picos redondeados que recuerdan a las chozas tradicionales africanas— y el «Hueco de Dios» (God’s Window), un mirador que cae en vertical sobre la llanura del Lowveld, son sus puntos más visitados.
Cañón del Río BlydeLas montañas Drakensberg
La cordillera Drakensberg («montaña del dragón», en afrikáans) forma una barrera natural de más de 3.000 metros de altitud en la frontera con el pequeño reino de Lesoto, con acantilados basálticos, cascadas y praderas de montaña declaradas Patrimonio de la Humanidad tanto por su valor natural como por el arte rupestre san que conservan algunas de sus cuevas, con miles de años de antigüedad.
Montañas DrakensbergHermanus y el avistamiento de ballenas
Entre junio y noviembre, cientos de ballenas francas australes se acercan a la bahía de Hermanus, en la costa suroeste, para criar a sus ballenatos en aguas tranquilas y poco profundas, en algunos casos a menos de 50 metros de los acantilados costeros. Es uno de los pocos lugares del mundo donde se puede observar a las ballenas desde tierra firme sin necesidad de embarcación, lo que ha convertido a la ciudad en la capital mundial del whale watching terrestre.
Cuándo ir
El Kruger se visita mejor en la estación seca (mayo-septiembre), cuando la vegetación es menos densa y los animales se concentran junto a las fuentes de agua restantes, facilitando su observación. Ciudad del Cabo y la Garden Route tienen su mejor clima entre noviembre y marzo (verano austral), mientras que la temporada de ballenas en Hermanus se concentra entre junio y noviembre, con el pico en septiembre y octubre.
Conclusión
De Table Mountain al Cañón del Río Blyde, pasando por uno de los mejores safaris de África y una costa donde ver ballenas sin necesidad de barco, Sudáfrica concentra en un solo país una variedad de paisajes que normalmente exigiría recorrer medio continente.
