La República Centroafricana, en el corazón geográfico del continente, es uno de los países menos visitados y más desconocidos de África, pero su territorio alberga selvas tropicales donde viven gorilas y elefantes de bosque, sabanas con una biodiversidad extraordinaria y cataratas que rivalizan en caudal con las más famosas del continente.
El Parque Nacional Dzanga-Sangha
En el sur del país, en pleno corazón de la selva de la cuenca del Congo, sus claros de bosque («yangas») reúnen a algunas de las mayores concentraciones de elefantes de bosque de África. Es también uno de los pocos lugares donde se puede observar gorilas de llanura occidental en libertad, en un ecosistema de selva prácticamente virgen.
El Parque Nacional Dzanga-SanghaLas cataratas de Boali
Un conjunto de cascadas en el río Mbali, cerca de la capital Bangui, que durante la estación de lluvias alcanzan un caudal comparable al de las cataratas del Niágara. Rodeadas de vegetación tropical y formaciones rocosas, son uno de los paisajes naturales más accesibles del país.
Las cataratas de BoaliEl Parque Nacional Manovo-Gounda St. Floris
Declarado Patrimonio de la Humanidad, un vasto territorio de sabanas, bosques de galería y ríos en el norte del país, hogar histórico de elefantes, leones, rinocerontes negros y antílopes. Pese a los desafíos de conservación de las últimas décadas, sigue siendo uno de los ecosistemas de sabana más ricos de África Central.
El Parque Nacional Manovo-Gounda St. FlorisEl río Ubangui
Un afluente del río Congo que marca gran parte de la frontera sur del país, con riberas de selva densa y pueblos pesqueros tradicionales. Sus aguas navegables han sido históricamente la principal vía de transporte del país, conectando Bangui con el resto de la cuenca del Congo.
El río UbanguiCuándo ir
La estación seca, de diciembre a abril, ofrece las mejores condiciones para viajar y acceder a las zonas de selva. La estación de lluvias, de mayo a noviembre, aumenta el caudal de las cataratas de Boali pero dificulta considerablemente el acceso a las zonas rurales.
Conclusión
La República Centroafricana reúne selvas con gorilas y elefantes de bosque, sabanas de biodiversidad excepcional y cataratas de caudal torrencial, un paisaje de naturaleza extrema que décadas de inestabilidad han mantenido prácticamente invisible para el resto del mundo.
Bangui, la capital de República Centroafricana
Bangui, la capital, se levanta a orillas del río Ubangui, frontera natural con la República Democrática del Congo. Es, con diferencia, la única gran ciudad del país: el resto del territorio centroafricano es mayoritariamente rural y selvático, con núcleos urbanos mucho más pequeños como Bimbo o Berbérati.
